lunes, 23 de abril de 2012

Puras maquinaciones de nuestra cabezota.


¡Vamos, gente!
Hay quienes hablan de un mundo oscuro, hay quienes aseguran haber perdido todo lo que tenían. 
Veo personas lamentarse y soltar frases como "mi mundo se derrumbó", "ya no sé como seguir", "la vida es una porquería".
¿Qué somos acaso? 
¿Por qué nos quejamos todo el tiempo? y ¿por qué de cosas tan insignificantes como un amor, un amigo o una desdicha diferente?
El ser humano se basa en eso, crear su tristeza. Ver cosas negras y moribundas donde solo hay blancos, azules, amarillos, etc.
Buscamos estar constantemente preocupados por algo. 
¿A caso se puede vivir sin problemas? 
Claro que sí. Pero es difícil, uno se aburre.
Es cierto que existen cosas que son irremediables, como la muerte de un ser muy querido. En ese caso seriamos egoísta, ¿no creen?. Por que en realidad nuestro ser querido pasó a un lugar mejor, un sitio donde no tienen que "lamentarse" de vivir. Un sitio al que todos en algún momento de nuestra vida deseamos visitar, aun que sea una décima de segundo. 
Nos duele solo por el espacio vacío que dejó en nuestro interior, sentimos la falta en nuestra alma y corazón.
Más allá de las muertes, accidentes, etc. Sufrimos por cosas que pasan de lo físico, sufrimos por puras ilusiones nuestras.
Pónganse a pensar qué tanto de todo lo que pensamos termina sucediendo.
Un día de estos, cuando estén frente a una decisión importante paren un momento, dejen de lado todas las paranoias y escuchen lo que verdaderamente quieren decir, piensen en la respuesta verdadera y van a elegir la mejor opción que tengan. 

No digo todo esto solo en papel de crítica, ya que suelo hacer lo mismo.
Bueno... "suelo"...
En realidad lo hago todo el tiempo.
Luego me lamento, claro. Pero, ahora,  trato de solo mirar lo que tengo delante, nada de lo que pasó puede volver a ser. Solo puedo modificar su efecto en mi. Así que mientras camino y mi cabeza empieza a maquinar cosas como "tal persona me miró mal" o "estuve mal en decir eso" solo miro a mi alrededor, trato de despejar mi mente y miro el piso, los arboles, las flores y, por ultimo, el cielo. Me fijo en si está cubierto de nubes, en si es más celeste que hace dos días o si alguna tormenta se avecina. 
Tal vez piensen que deliro mucho con lo que digo, en mi defensa debo decir que todo esto es resultado de un aire de inspiración y, como suelen no aparecer muy seguido, tuve que aprovecharlo.

lunes, 16 de abril de 2012

Separarse y caminar.




"Si te hace mal solo cambiálo, aunque duela, aunque se sienta raro.Es mejor un tiempo con dolor a una vida entera de sufrimiento."


Es fácil decirlo, es fácil aconsejar a mis amigos, sin embargo, no puedo.
No encuentro manera de seguir lo que siento, no veo la forma de despegarme y caminar sola, sin miedo a ser, sin miedo a tropezar y caer.
No quiero estar así por siempre, sé que solo yo puedo cambiarlo y sé que debo comenzar ahora mismo que logro darme cuenta qué me hace mal.
Me gustaría poder arreglar las cosas, quisiera hablar de nuestros problemas y poder superarlos; no siento tu parte, no siento que quieras hacerlo al igual que yo. Es como si a mi sola me importara lo que tuvimos y lo que sentimos al estar juntas. 
Es como si yo sola viese que a la única persona que puedo confiarle cosas semejantes es a vos. Vos sos la única persona que logra entenderme tan profundamente, a tu lado conocí la verdadera amistad, dejaste de ser mi amiga. Llegaste a ser mi hermana.
Ahora ya no estás como antes, simplemente te presentás sin decir palabra, sin siquiera preguntar cómo me encuentro.


domingo, 15 de abril de 2012

Cambios de aire.

Sé que de vez en cuando hace bien respirar otros aires, renovarse y equilibrar las emociones.
Sé que no es divertido seguir una rutina y hacer siempre lo mismo, por serie y no por gusto.
Sé que conociéndome a mi misma me di cuenta que no me disgusta cambiar, nunca fue así.
Solo era miedo, tal vez al fracaso o alguna otra cosa. No puedo especificar qué.
Pero ahora que lo hago, ahora que renuevo mi aire, mis emociones son reconocidas y puedo ver lo que antes ignoraba. Ahora puedo sentir qué es lo que me hacía mal y qué es lo que voy a cambiar para que me haga bien, para sonreír sin esfuerzos ni obligaciones.

Tío

En medio de la noche tu recuerdo disipó mi somnolencia. Palabras injustas e innecesarias que mencioné en tu contra, me castigan. Veo tu ...