martes, 20 de marzo de 2012

Llueve, hace calor y te extraño.

Hoy brillás por tu ausencia.
El día está gris y caluroso. Una fina cortina de agua me acompaña camino a casa y pienso que todo es por que no te vi, pero...
¡Vamos!  El clima es tan loco como mi amor por vos.
Llueve, todo está oscuro y decrepito, sin embargo, el calor pegotea mi ropa y deja mi cuerpo en estado débil, como si hubiese corrido cinco kilómetros a pie y sin entrenar.
Ya agotada, prendo el ventilador y someto mi oídos al sonido familiar del aparato.
Dejo caer mi cabeza en el colchón, cierro los ojos y veo tu sonrisa dulce y divertida. Olvido el temporal de afuera y me pierdo en los recuerdos que me invaden sin piedad alguna.

Tío

En medio de la noche tu recuerdo disipó mi somnolencia. Palabras injustas e innecesarias que mencioné en tu contra, me castigan. Veo tu ...